Los pecios de Saint-Pierre: buceando en la historia

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Los pecios de Saint-Pierre: buceando en la historia

Muchos barcos se hundieron en la bahía de Saint-Pierre en 1902 y sus cascos descansan bajo el mar a cincuenta metros de profundidad.

Numerosos pecios jalonan la bahía de Saint-Pierre a causa de la erupción del monte Pelée en 1902. Varios clubes de buceo, como el de la Batelière, le acompañarán hasta estos barcos que descansan para siempre en aguas del Caribe.

Imprescindible acercarse hasta el Roraima, un carguero canadiense de más de 100 metros de eslora. El comandante Cousteau lo apodó cariñosamente el pecio de cabellos blancos debido a las algas que lo cubren. Este navío ardió durante tres días antes de hundirse a cincuenta metros de profundidad. Está permitido recorrer sus pasillos y la sala de máquinas, pero es mejor ir acompañado de un profesional. También descubrirá el Diamante, un barco de vapor que conectaba Fort-de-France y Saint-Pierre. Muy deteriorado —tiene la proa destrozada—, descansa actualmente a veinticinco metros de profundidad y se ha convertido en refugio de una fauna muy colorida.

Otra curiosidad: el Teresa Lo Vigo, un velero de madera cuyo casco está revestido de cobre. Aún se puede ver una parte de la carga de cerámica que transportaba. Para descubrir todos estos tesoros, más vale que sea un buzo experimentado. Para los principiantes, el Amelia —un velero de acero— resulta más accesible. Descansa a entre cinco y doce metros de profundidad, rodeado por una colonia de peces multicolor.

Club de buceo de la Batelière
Hotel Framissima
97220 Schoelcher

Tel.: +596 (0)5 96 61 65 57

www.plongee-martinique.com